Chihuahua, el estado en donde ocurren más secuestros en México
El Instituto Ciudadano de Estudios sobre Inseguridad, AC (Icesi) identificó a Chihuahua como el estado del país en donde ocurren más secuestros a nivel nacional, con una incidencia de 3.5 por cada 100 mil habitantes.
El resultado fue obtenido a partir de un análisis hemerográfico de más de mil 200 notas de 33 periódicos a nivel nacional, entre ellos El Diario, pues la Procuraduría de Justicia del Estado se negó a proporcionar datos al respecto a la asociación civil.
Para realizar la “Evaluación del desempeño en el combate contra el delito de secuestro 2007-2009”, el Icesi emprendió un análisis de tres aspectos: las cifras oficiales (2007, 2008 y 2009), las notas periodísticas (estudio hemerográfico: 1 abril -15 diciembre 2009) y los datos proporcionados por víctimas en su portal denominado No te calles (Marzo 2008 – 30 Noviembre 2009).
Sin embargo, aclaró Luis de la Barreda, director general del organismo, “el estudio de las cifras ha tenido obstáculos. Ninguna procuraduría nos ha proporcionado información completa y estructurada sobre los tres periodos anuales que comprende el análisis (2007, 2008 y 2009)”.
En este sentido, precisó, 12 procuradurías locales (Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Morelos, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Yucatán) colaboraron abiertamente proporcionando toda la información que han podido estructurar.
En tanto –puntualizó– Colima, Chihuahua, Guanajuato, Nayarit y Puebla “se negaron, de plano a proporcionarnos información”.
Cinco más (Baja California, Coahuila, Guerrero, Estado de México y Tamaulipas) prometieron proporcionarla pero no lo han hecho; y 10 (Chiapas, Distrito Federal, Durango, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Tabasco, Veracruz y Zacatecas) la han proporcionado bastante incompleta.
“Hubo procuradurías que sencillamente no contaban con registros sobre secuestro o los tenían sin haberlos estructurado. Nuestra solicitud de información los indujo a comenzar a construirlos o sistematizarlos. De dichos obstáculos proceden los huecos en esa vertiente del estudio”, afirmó.
El estudio documenta que, enseguida de Chihuahua como el estado con mayores índices de secuestro, estuvo ubicado Durango con 2.6 secuestros por cada 100 mil habitantes, y Tabasco ocupó el tercer lugar con 2.4. En contraparte, a partir de este análisis, las incidencias más bajas correspondieron a Puebla, con 0.09, Veracruz y Chiapas, con 0.2.
En contraparte, la información oficial correspondiente al Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), indica que la mayor incidencia de secuestros en 2008 se presentó en Baja California, con 115 secuestros, lo cual representa una tasa de cuatro por cada 100 mil habitantes. Mayores cantidades pero menores tasas se observaron en el Distrito Federal –139, equivalente a dos por cada 100 mil habitantes– y el Estado de México –136, es decir uno por cada 100 mil habitantes–.
A partir de la Evaluación, el Instituto obtuvo como resultado que “las bandas dedicadas al secuestro en ocasiones se organizan por células basadas en la división de funciones, cuyos integrantes no conocen a los de otras células, lo cual dificulta la acción de la policía”.
Además, se precisó, algunas operan desde las cárceles, con la complicidad o la tolerancia de las autoridades penitenciarias. Es frecuente que después del secuestro los secuestradores amenacen a la víctima o sus familiares con la finalidad de quedar impunes.
“Dichas bandas cada vez tienen mayor experiencia, organización, recursos y contactos con policías y otros servidores públicos que colaboran con ellos o los ayudan. Todo esto hace más difícil su persecución”, se destacó en el informe.
Además, se explicó, es muy frecuente la intervención de allegados de la víctima en la comisión del delito: choferes, cocineros, albañiles, sirvientas, “amigos” e incluso familiares auxilian a los secuestradores facilitándoles información.
“Desde el punto de vista de la psicología criminal, el secuestro es muy atractivo para ciertos delincuentes porque les proporciona mayor sensación de poder que otros delitos”, se reconoció.
Ante estas circunstancias, el Icesi propuso agilizar la creación de las unidades antisecuestro en todas las entidades federativas, sin perjuicio del alto nivel de calidad que les corresponde; promover la pronta expedición de la Ley General contra el Secuestro, así como reforzar en todas las procuradurías los mecanismos de denuncia anónima de secuestros.
Además, se planteó internar siempre a los secuestradores en reclusorios de alta seguridad y limitar estrictamente sus contactos con el exterior.
Finalmente, se pidió hacer una campaña permanente de publicidad en la que se den a conocer en cada entidad federativa las cifras sobre secuestro, con los comentarios pertinentes, ya que el nivel de impunidad en materia de secuestro no es tan alto como en otros delitos y tienen un alto costo para ellos y sus familias.
“Los secuestradores potenciales deben saber que no es tan remota la probabilidad de que sean castigados, y que, en su caso, pagarán caro el delito”, se concluyó.
Fuente: noticiasbcs.com






