CÓDIGO 3… Policía en camino… México y Ciudad Juárez

Por Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras
Buena la tiene el Presidente Felipe Calderón con el problema de Ciudad Juárez, y esto no solo por que sea su responsabilidad, sino por que como el mismo lo dijo, “por años se ha dejado de escuchar a los Juarenses” y esto ya hizo un efecto devastador en la comuna nacional.
En primer lugar, la problemática de controlar cualquier frontera es altísima, toda vez que solo se puede el lado mexicano reasponabilizar de la mitad de esta y en segundo, es que si no hay acuerdos binacionales que verdaderamente se cumplan, mas allá de los intereses económicos de los dividendos que pueda dejar la delincuencia en cualquiera de sus vértices, si esto no es así, todo lo que se haga diga o escriba, será letra muerte.
Por otra parte, están los propios medios que en muchas de las veces mal informan o maximizan las cosas según quien escriba y lo peor, en algunos casos de gente de los medios no profesional, según quien les pague, y esto se sufre en toda la república.
Ejemplo de esto podemos ver al problema de las muertas de Juárez, que si bien es algo que lacera, que duele que lastima a mi México, también es cierto que en otras latitudes de nuestra república mexicana también existen muertas y tal vez en mayor numero que no son vistas ni reconocidas por no dedicarles espacios los medios de comunicación.
Y ahora, como si fuera poco para esa parte de nuestra Patria que es Ciudad Juárez, la delincuencia organizada empieza a tocar blancos civiles que poco o nada tienen que ver con sus actividades, y digo poco o nada por que uno nunca puede asegurar una realidad absoluta, sin embargo han masacrado a nuestro futuro y presente, a nuestra juventud mexicana que empieza, que cree, que estudia y lucha por nuestro México, eso, simple y sencillamente no se vale.
Como respuesta a esto, tenemos las declaraciones de el gobernador de Chihuahua Reyes Baeza, de que cambiaran los poderes Estatales a esa ciudad y que se solicitaran se acerquen o se cambien los poderes federales a Ciudad Juárez, petición y promesa inocente, infantil diría yo, como si no supiéramos que una vez que esto suceda simple y sencillamente se dará el efecto “cucaracha” o “pasta de dientes”, en donde al estar todo ese poder concentrado ahí, simple y sencillamente se cambiaran de lugar, y entonces si habrá que preocuparse pues quien sabe en donde se asentaran estas personas.
Por esto, es un problema no solo de Felipe Calderón, ni de el gobernador de Chihuahua, sino de todos y cada uno de los mexicanos, de los estados que sufren la delincuencia y de los que presumimos de que no tenemos ese problema cuando empieza el agua a llegarnos a los aparejos, por que no tenemos gente responsable y que solo busca chivos expiatorios y pretextos para justificar su torpeza.
No señores, que fácil es esconderse en el anonimato sin dar la cara, que fácil es no responsabilizarse por el compromiso que se hizo al aceptar una responsabilidad y que fácil, es como ellos mismos lo dicen, “asustarse” en lugar de defender la tranquilidad de nuestra comunidad, asustarse ellos por que nosotros los de esta bella e histórica Puebla, sabemos que tenemos una policía digna y responsable hasta su llegada, esto no es cosa de partidos, es cosa de mexicanos, y para nosotros es cosa de la gente de Puebla que no debe de permitir, que no debemos permitir que se pierda lo ganado durante décadas con el sudor y la sangre de los que aquí habitan.
Es hora de que cada quien, desde su trinchera haga lo suyo, de que no nos mientan, de que no se invente, por que las mentiras, tarde que temprano nos alcanzan y los resultados generalmente son desastrosos.
Es hora de hacerle un alto a los funcionarios golondrinos que llegan hacen como que trabajan, pasan y se van dejándonos el problema en las manos.
Es hora de que ya no permitamos que haya otro Juárez, que pena que tenga que haber madres o padres que tengan el valor de reclamarle al propio Presidente de la República su falta de acción, cuando todos deberíamos de estar atentos a estos lamentos, “todos,” hasta la delincuencia organizada, por que no decirlo, si ellos también tienen hijos, esposas, padres y madres, que lo que vallan a hacer lo hagan bajo su riesgo pero no a costa de los inocentes ni de la tranquilidad de nuestro País.
¿O no?
Juzgue usted.
albertohidalgo@hotmail.com






